Redes Sociales y crisis según Ivan Illich el gran precursor

El verano invita a leer más. No hay nada mejor que ponerse debajo de un árbol en un prado con un libro en la mano o en mi caso con un ebook. Últimamente he descubierto Ivan Illich autor muy citado por Serge Latouche ya que su obra ha sido de inspiración para mi libro “Downshifting, Decrecimiento y Empresa Des-estructurada”. Hoy me quedo con esta reflexión:

“El comportamiento mecánico de los seres humanos conectados a la electrónica corresponde a un deterioro de su bienestar y su dignidad, intolerable para la mayoría de ellos a largo plazo. Observaciones sobre los peligros de los ambientes programados electrónica-mente muestran que las personas se vuelven indolentes, impotente, narcisista y apolítica en ellos.”

Lo curioso es que esta frase es del 1988, cuando Internet era algo reservado a pocos y cuando no existían las redes sociales.

Hoy en día no se vive para vivir, sino que se vive para presumir. Hay incluso gente que consigue vivir del cuento de las redes sociales haciendo ver que su vida es un rotundo éxito aunque sea un fracaso emocional y espiritual. Nuestros hijos crecen sin valores, todo apariencia y esto es intolerable. Aparentar va a ser un antídoto para no vivir en la crisis. Mejor demonstrar éxito aunque el éxito no sea real. Entonce se busca la foto en el lugar exclusivo, poco importa si hemos ido allí en bus y no con chófer y limusina. Huyo de todos éxitos y huyo de la supuesta crisis que es en realidad un rotundo fracaso de valores. El hombre ya no esta en el centro de nada. Cuentan más los servidores de alguna empresa en medio del desierto que lo que nos pueda contar nuestros vecinos o nuestros mayores que han pasado de ser un activo a ser algo incomodo.

¿Pero que es la Crisis? Siempre siguiendo Illich

“Ya son manifiestos los síntomas de una crisis planetaria progresivamente acelerada. Por todos lados se ha buscado el porqué. Anticipo, por mi parte, la siguiente explicación: la crisis se arraiga en el fracaso de la empresa moderna, a saber, la sustitución del hombre por la máquina. El gran proyecto se ha metamorfoseado en un implacable proceso de servidumbre para el productor, y de intoxicación para el consumidor.” (de La convivencialidad, de Ivan Illich)

La empresa ha pasado de ser un eje vertebrador del desarrollo a ser un lugar donde se genera trabajo basura. Jóvenes cerrados en call center o en megas oficinas mal pagados y atados al escritorio, atados a la tarea. Donde no hay iniciativa y donde todo se decide en alguna parte en algún servidor remoto de alguna empresa que no paga impuestos pero genera pobreza y frustración destrozando la empresa local.

El señorío del hombre sobre la herramienta fue reemplazado por el señorío de la herramienta sobre el hombre. Es aquí donde es preciso saber reconocer el fracaso. Hace ya un centenar de años que tratamos de hacer trabajar a la máquina para el hombre y de educar al hombre para servir a la máquina. Ahora se descubre que la máquina no ‘marcha’, y que el hombre no podría conformarse a sus exigencias, convirtiéndose de por vida en su servidor. Durante un siglo, la humanidad se entregó a una experiencia fundada en la siguiente hipótesis: la herramienta puede sustituir al esclavo. Ahora bien, se ha puesto de manifiesto que, aplicada a estos propósitos, es la herramienta la que hace al hombre su esclavo.” (de La convivencialidad, Ivan Illich)

Yo entre otras cosas me ocupo de Big Data y Open Data, algún teórico de pacotilla llega a decir hoy que el Big Data va a permitir que sean las maquinas en tomar la mejor decisión para nosotros. Todo esto debido al gran conocimiento que van a tener gracias a la gran cantidades de datos que otras maquinas han generado. No soy un teórico de la conspiración pero esto se parece mucho a Terminator o Matrix. El hombre es único e imprevisible por esto la mayoría no hace justicia. El hecho que un determinado comportamiento favorece a 99% de personas no me da la certeza que me favorezca.

La ceguera cognitiva sigue y suma. ¡Ojo!

 

 

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